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7. RIEGO
8. PROTECCIÓN DE CULTIVOS

7. Riego. 8. Protección de Cultivos.  

 

 7. Riego

Esta séptima sección de las normas se refiere a varios aspectos que se derivan de la calidad y disponibilidad del agua. Uno de ellos está vinculado con los sistemas de riego. Otro muy importante, el de la calidad del agua. También está la fuente de abastecimiento de este elemento.

Así, esta sección se organiza en cuatro sub-secciones, a saber.

  • Las necesidades de riego, a partir de los requerimientos del cultivo.

  • El sistema de riego, ligado también a las condiciones en que transita el agua en el campo.

  • La calidad del agua de riesgo, en relación con su nivel de contaminación.

  • La fuente de abastecimiento del agua para riego, en particular de sus condiciones para soportar el uso al que es sometido.

7.1 Cálculo de necesidades de riego

Se deben emplear métodos reconocidos de predicción de los requerimientos de agua, tomando en cuenta la evaporación y precipitación.

Respecto a la demanda de agua, se considerará la humedad del suelo, su estructura y grado de evaporación.

Para agricultura en secano, se considerará la predicción de las precipitaciones.

7.2 Sistema de riego

El transporte del agua debe ser eficiente y económicamente factible. Se debe llevar un registro del uso de agua.

En lo posible se deben evitar los métodos de riego con uso excesivo del agua, como aquel de la inundación. O considerar su adecuado control para no provocar problemas de salinidad en las partes bajas.

La norma solicita la evaluación del sistema de riego en uso, a partir del cultivo, la infraestructura y la eficiencia del mismo.

Se examinarán las posibles mejoras para optimizar el consumo y minimizar las pérdidas de agua. Se contrastará el uso calculado, el real y el permitido.

Observar que el mejoramiento de la estructura del suelo, ayudará en la retención mayor del agua y conducirá a un menor uso de la misma.

7.3 Calidad del agua de riego

Cuando menos una vez al año, en un laboratorio autorizado debe efectuarse el análisis microbiológico, químico y de contaminación mineral. Los resultados deben compararse con los estándares nacionales e internacionales de aceptación.

No es admitido el uso de aguas residuales.

La norma solicita evaluar los riesgos de la fuente (bacteriológico, físico y químico).

El análisis del agua debe ser conducido por un laboratorio calificado, y los resultados serán contrastados con los límites aceptados.

A partir de los resultado de la evaluación, se preparará un Plan con medidas concretas.

Para la toma de las muestras, se sigue un procedimiento ad-hoc.

7.4 Procedencia de agua de riego

No debe extraerse agua de fuentes que no sean renovables. Se debe contar con la autorización oficial en el uso del agua, y respetar la dotaciones respectivas.

Es recomendable que el agricultor participe en el desarrollo y mantenimiento del sistema de captación y conducción del agua, especialmente porque es el principal lazo de trabajo con otros usuarios de la misma en la cuenca hidrográfica. Un sistema entubado, resolvería muchos problemas.

Una conducción por tubería permitirá grandes ventajas en la gestión del agua (pudiendo llegar a automatizarse la dotación), facilitará su ahorro, su seguridad, y podrá controlarse su contaminación.

Los Registros

Cada sub-sección de esta parte de las normas, habrá de contar con su propia ficha de registros. En el caso de la procedencia del agua de riego, se incluirán datos como los siguientes.

  • En relación con la fuente de agua: el origen, el sistema de conducción, el carácter sostenible de la misma.
  • Respecto a los términos de uso: la fecha y periodo del permiso, y la autoridad que lo emite.
  • Los documentos que sustentan las respuestas.
  • Las necesidades que merecen atención, y el programa de actividades con responsables y fechas para superarlas.

8. Protección de cultivos

Esta octava sección es una de las más amplias de las normas. Se refiere a la selección del sistema de protección del cultivo, la elección de los productos fitosanitarios, los cuidados en su uso, el sistema de aplicación, el almacenamiento y manejo, así como la gestión de los excedentes, envases y productos obsoletos.

 

Son diez las sub-secciones de esta parte de las normas. Cubren temas como.

  • La base conceptual del sistema de protección del cultivo, y la estrategia a emplear.

  • El respaldo profesional en la elección de los productos.

  • Los registros de la aplicación y el respeto a las indicaciones para su uso.

  • El sistema de aplicación y los equipos.

  • La gestión de los excedentes, de los envases vacíos y los productos caducos.

  • El sistema de almacenamiento y su correspondiente manejo.

  • El análisis de los residuos de los productos fitosanitarios.

 

8.1 Elementos básicos de la protección de cultivos

Se debe dar preferencia a las medidas preventivas para la reducción de plagas, enfermedades y maleza (selección de la variedad, rotación de cultivos, buenas prácticas de fertilización y riego). También deben estar claros los métodos de observación orientados a una actuación oportuna (revisiones rutinarias, sistemas de diagnóstico como trampas). Igualmente, el agricultor debe tener claridad en los controles apropiados a utilizar (mecánicos y físicos, biológicos, químicos o climáticos). Pero sobre todo, debe darse preferencia al manejo integrado de plagas, al tiempo que se minimiza el impacto ambiental indeseable.

  • Debe establecer objetivos para la selección del sistema de protección: uso de umbrales o límites, empleo del manejo integrado.
  • Adoptar una estrategia anti resistencia.
  • Contar con un asesor calificado especialmente en manejo integrado.
 
8.2 Elección de productos fitosanitarios

La selección de productos químicos debe ser selectiva; esto es, ha de estar dirigida a una plaga o enfermedad específica, y con un mínimo efecto sobre elementos benéficos. Sólo podrán emplearse productos químicos registrados oficialmente, y se deben seguir las instrucciones de las etiquetas a fin de evitar riesgos para operadores, otras personas y el medio ambiente.

  • Para la selección de fitosanitarios se especificarán los criterios y sus objetivos.
  • Se contará con una lista actualizada de productos permitidos tanto en el país del cultivo como del destino del producto.
  • Se reclamará que el producto esté debidamente etiquetado y con instrucciones claras de uso.
  • Se cuidará en calcular la frecuencia de aplicación.
Asesoría en calidad y tipo de productos fitosanitarios

Los agricultores o sus asesores deben poder demostrar preparación y competencia. En caso de no estar disponibles en el medio, se deben tomar las acciones necesarias para la formación en el uso y aplicación de pesticidas.
 

 
8.3 Registros de aplicación de productos fitosanitarios

En el Cuaderno de cultivo o con el auxilio del computador, deben registrarse todas las aplicaciones de los productos, con datos sobre su justificación, la materia activa, la localización, fecha, tipo y cantidad de producto fitosanitario, la autorización, la maquinaria de aplicación, el método usado, el nombre del operador y el registro del plazo de seguridad.

8.4 Plazos de seguridad

Corresponde al plazo de seguridad (plazo entre la aplicación del producto fitosanitario y el momento mismo de la cosecha), el cual debe estrictamente respetado. Para cosechas continuas, se debe contar con un plan de control que asegura el cumplimiento de los plazos de seguridad.

Los registros incluirán las fechas tanto de la última aplicación como de la cosecha, y del plazo de seguridad según la etiqueta.

 
8.5 Equipo de aplicación

Cuando menos una vez al año se debe calibrar y revisar el equipo de aplicación. Se deben seguir las instrucciones en cuanto a manejo y llenado de los fitosanitarios a mezclar.

Se registra constancia del equipo de aplicación, la fecha del último mantenimiento y de la última verificación.

Se debe tener acceso a personal preparado en calibración con la certificación correspondiente, o desarrollar programas si no existiese en la zona.

Igualmente, hay que tener cuidado en realizar las mezclas según el etiquetado.

Considérese la conveniencia de alentar el servicio de calibración en la zona por personal especializado.

8.6 Gestión de los excedentes de productos fitosanitarios

Preferentemente, los procesos de mezcla y calibración no deben dar lugar a excedentes. En caso de existir éstos, deben destinarse a unidades de reciclaje o con cuidado especial en zonas seleccionadas o en los campos de barbecho, registrándose cada caso.

Examinar si existe legislación sobre este tema a fin de respetarla adecuadamente.

8.7 Análisis de residuos de productos fitosanitarios

Con la indicación clara del agricultor y lugar del producto, los análisis de residuos de productos fitosanitarios deben ser efectuados por un laboratorio acreditado, preferentemente con un sistema de muestreo y análisis precosecha.

En los registros se indica el producto que se analiza, los resultados, el programa de control, el laboratorio acreditado, el límite máximo permitido. También se contará con procedimientos para los casos de exceso de residuos.

 
8.8 Almacenamiento y manejo de productos fitosanitarios

El lugar de almacenamiento de productos fitosanitarios debe ser seguro, ventilado, ser una edificación sólida, separado de otros materiales, adecuada a las condiciones climáticas del lugar, y mejor, si es resistente al fuego.

El material de su estantería debe tener capacidad de retención de eventuales derrames.

Con equipamiento y las condiciones adecuadas para mezclar y medir productos fitosanitarios.

 

Con medidas de emergencia necesarias ante una posible intoxicación. Con llaves y accesos controlados. Con un protocolo de accidentes y una lista de contactos accesibles.

Se debe contar con un inventario registrado y actualizado. Mantenerse los envases originales y las etiquetas.

Los productos en polvo se ubicarán encima de los líquidos. Las señales o símbolos de riesgos deben claras y visibles.

Debe estar separado de otros enseres.

 
8.9 Envases vacíos de productos fitosanitarios

Los contenedores vacíos  de productos fitosanitarios no deben ser reutilizados, y su disposición debe efectuarse tomando precauciones sobre las personas y el medioambiente. Los envases vacíos deben ser lavados tres veces y el agua de lavado vertida en un depósito. Los envases así limpiados, deben ser perforados o comprimidos. Se guardan en un sitio seguro hasta su posible eliminación. Se debe alentar la implantación de un sistema oficial de recojo y eliminación de contenedores para los envases vacíos así procesados.

En los registros debe constar que no se re-usan, que no están expuestos a personas, ni contaminan el medio ambiente. También que la eliminación cuenta con un procedimiento adecuado (se debe alentar un sistema oficial). La recolección debe ubicarse en un lugar seguro, con etiqueta, aislado hasta la eliminación.

8.10 Productos fitosanitarios caducados

No deben ser utilizados, y deben eliminarse a través de un operador acreditado en residuos químicos.

Su gestión debe permitir registrar el producto, la fecha de caducidad, ser etiquetado y colocarse en lugar separado hasta su disposición final.

 

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